Recogí mis cosas y me fui, sabía que aún no era la hora, que había sido Liz, pero me daba igual, fui por la puerta trasera, y vi a Liz y a Aarón... ocupados, me fui corriendo, a una velocidad que sobrepasaba mi energía, noté un frío hilillo de agua congelada que se deslizaba por mi mejilla y enseguida noté el sabor a sal en mis labios, eso me pasaba a veces, era muy débil y lloraba sin querer, se me empezó a nublar la vista por las lágrimas, pero no me detuve, seguí corriendo sin saber a donde, escuché el claxon de un coche y un insulto en italiano, unos minutos después y paré a ver donde estaba y a secarme las lágrimas. Me encontraba en un callejón oscuro, entonces empezó a llover, me hice un ovillo en el suelo y lloré por todo, desde el fatídico día de mi nacimiento hasta este mismo día, busque en mi recuerdos y solo encontré uno feliz, pero demasiado corto. Me quedé dormida, sollozando entre sueños y pesadillas.
Escuché un ruido y me desperté, no estaba en la calle, sino en una habitación, de hombre, tumbada en la cama, tapada con una manta, empecé a temblar y no por frío precisamente. Entonces una mujer de unos 40 años entró en la habitación, y me habló como si me conociese de toda la vida.
-Hola querida, soy Crystal, la madre de Gabriel, me dijo que te vio acurrucada en un callejón oscuro, y estaba diluviando, así que te trajo aquí.
Entonces me dí cuenta de que no llevaba puesta mi ropa, sino la de... no sabía, parecía de chica, pero no le pagaba a la madre de Gabriel, alomejor tenía una hermana. Me puse roja enseguida, pero su madre me dijo:
-Tranquila Evangelyne, yo te he puesto la ropa y quitado la mojada, la mía no ``era de tu rollo´´ según mi hija, así que llevas algo suyo.
-Puede llamarme Eve señora, y gra... atchus. Huy, lo siento.
Si antes estaba roja ahora debería de parecer un tomate.
-No pasa nada Evan... Eve. Estuviste mucho tiempo bajo la lluvia. Gabriel está fuera, ¿le digo que ya has despertado, o prefieres descansar un poco antes?
-Dígale que pase por favor.
-De acuerdo.
Crystal se fue y la oí hablar con Gabriel.
-Cariño, ya ha despertado, dice que quiere verte.
-Zzzzzz... ¡Qué!¿Eh?¡¿Ya?!
Gabriel entró.
-Hola Eve, que... que tal estas.
-Bien supongo, ¿que pasó exactamente?
-Pues...
No hay comentarios:
Publicar un comentario