Aunque no esperaba acerlo, desperté, abrí lentamente los ojos, aunque
los cerré de inmediato cegada por la luz solar, me intenté incorporar,
pero sentí un agudo dolor en la cabeza, volví a abrir los ojos y miré
a mi alrededor, estaba en una especie de poblado, una mujer de unos 40
años se acercó a mí, y me sonrió. Tenía la piel morena, y el pelo
oscuro, casi negro, y unos bonitos ojos marrones, me sonreia
dulcemente, como una madre, y me acarició el pelo, como hacía mi madre
cuando me ponía triste de pequeña, no sabía como hablar con ella, asi
que con gestos, le indiqué que tenía hambre, enseguida reapareció con
un cuenco con una especie de sopa deliciosa. Pasaron los dias, y ya me
sentía como uno más en aquella tribu, vestí como ellos, y me pintaron
la cara con sus pinturas, aunque alli me sentía agusto, sobretodo con
Hakdo, como descubrí que se llamaba la amable señora que tan bien me
había tratado, tenía que irme, y todos lo sabíamos, deduje que ya
estariamos a principios de septiembre, pero no estaba segura, me acerqué a la playa, y me ví
reflejada n el mar, no parecía yo, estaba algo más morena, pero poco,
me habían salido pecas que había dejado de tener hace algunos años, e
iba vestida con una especie de vestido hecho a mano por Hadko, y tenía
pinturas en la cara y los brazos, ya había reunido suficiente madera y
construido una balsa, en aquella isla la magia no funcionaba, pero ya
me habían indicado donde ir, y desde allí podría volver a casa, o a la
cueva de Colette, que debía estar tirandose de los pelos, me giré y me
despedí con un gesto que me habían enseñado de la gente de aquel
poblado.
Un tiempo despues, tal y como me habían dicho, llegue a una pequeña
playa, me bajé de la balsa,y me bañe en el mar hasta que
desaparecieron las pinturas, entré en un baño portatil y me cambié de
ropa, al salir noté que hacía un tiempo agradable, fresco, no llevaba
calzado, y era de noche, asi que hize aparecer un bikini, me lo puse
nada más pensarlo,empecé a correr levantando arena por la playa con cada paso que daba,
llegando al agua, entre en ella sin dudarlo, y cuando el agua me
cubría hasta la cintura, me zambullí en el agua, estuve en el agua un
buen rato, cuando salí me imaginé vestida y seca, y me "transporté" a
la cueva de Colette, aparecí en mi cuarto, y fui a la sala de la
pantalla, donde estaba Colette, me miró sin sorprenderse, como si
supiese aue en ese momento exacto iba a aparecer.
-Bien Eve, tienes muchas cosas qie explicar, pero antes, toma algo,
debes de estar hambrienta- lo cierto es que si tenía hambre, desde esa
mañana antes de partir no había comido nada, empezé a comer mientras
le contaba a Colette todo lo ocurrido y ella asentía sin decir nada.
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